Sergio mayer se fija meta: la cdmx dentro de 12 años

Sergio Mayer quiere la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y no lo oculta: se ha marcado doce años de preparación antes de lanzarse al ring de la capital. La frase suena a guion de reality, pero arrastra detrás una licencia en plena sesión legislativa, un expediente suspendido en Morena y un suplente que no perdona.

El diputado federal confesó la ambición en entrevista con José Luis Guerra. «Me encantaría ser jefe de Gobierno», dijo, y aclaró que prefiere «dos sexenios más de escuela» antes de colgarse la banda. Con 55 años, calcula que en 2036 tendrá la edad y el currículum que exige la 4T para no parecer un improvisado.

Reality show en medio de la tormenta interna

La declaración llega cuando aún huele a cloro de la piscina de La Casa de los Famosos. Mayer pidió licencia en junio para entrar al programa, abandonando la Cámara de Diputados durante el debate de la reforma electoral. La Comisión de Honestidad de Morena le retiró derechos partidarios temporalmente y su suplente, Luis Morales Flores, exhibe desde entonces cada voto que le correspondía.

En San Lázaro, la licencia se interpretó como campaña encubierta. «El procedimiento es legal, pero el timing es una tomografía de prioridades», resume un coordinador de Morena que prefiere el anonimato. La jugada, sin embargo, le sirvió para sumar seguidores: medio millón de nuevos seguidores en redes que ahora escuchan su mantra de «capital en 2036».

Morena, entre la tolerancia y el reproche

Morena, entre la tolerancia y el reproche

Dentro del partido hay quien ve en Mayer un foco de distracción permanente. «Nos cuesta trabajo explicar por qué alguien que llegó por curul plural abandona el barco para bailar en bikini», se queja una diputada morenista. El mismo legislador lo justifica: «¿Cuántos se fueron a hacer maestrías o a defender sindicatos? La licencia no es el problema, es la televisor la que escandaliza».

Mientras tanto, la capital avanza sin él. La próxima elección local será en 2024; la siguiente, en 2030. Si cumple el calendario que se ha impuesto, Mayer competiría en 2036 con 67 años, la misma edad que hoy tiene Claudia Sheinbaum. La diferencia: ella parte de la jefatura delegacional y la Secretaría de Medio Ambiente; él, de una pista de baile en Televisa.

En el congreso ya le llaman «el gobernador del 36» entre sus burlas. La broma duele menos que la realidad: la licencia sigue activa y el expediente disciplinario, sin cerrar. Si Morena decide expulsarlo, su carrera de 12 años se reduciría a una anécdota de reality. El reloj corre para el aspirante a la capital que todavía no controla su propia bancada.