Sheinbaum desvela su donación personal a cuba: 20.000 pesos en medio del apagón

Claudia Sheinbaum sacó el cheque en público. 20.000 pesos, unos 1.100 dólares, destinados a Cuba. La cifra no es monumental, pero el gesto sí: la presidenta mexicana admite que fue su decisión personal, no de Estado, y que incluso hubo “problemas con el depósito”. Lo cuenta así, sin filtros, en la conferencia matutina, mientras el país debate si ayudar a La Habana es solidaridad o injerencia.

Un regalo que no viene del erario

La mandataria aclara —y repite— que el dinero sale de su bolsillo. “Es mi decisión personal, de Claudia Sheinbaum Pardo”, subraya para desactivar críticas que ya acechan en redes y en pasillos legislativos. La cuenta bancaria la abrieron varias ONG para canalizar ayuda humanitaria ante la crisis energética que tiene a Cuba a oscuras varias horas al día. El trámite, revela, no fue limpio: hubo trabas bancarias, quizá por el monto mínimo que suele despertar sospechas cuando se trata de la isla.

La donación se enmarca en la campaña impulsada por Andrés Manuel López Obrador hace semanas, cuando todavía manejaba el país. Sheinbaum, su sucesora, recoge el guante y lo hace con la misma retórica: México respeta la soberanía cubana y no interviene. Pero hay un matiz nuevo: ahora el apoyo también puede ser privado. “Hay hoteles que se acercan a Pemex para comprar combustible y llevarlo por su cuenta”, dice. La isla abrió la puerta a la empresa privada y los intermediarios mexicanos ya tocan la puerta.

El combustible como moneda de cambio

El combustible como moneda de cambio

Sheinbaum deja caer que el gobierno evalúa vender petróleo a Cuba, pero bajo dos condiciones: que no falte en el mercado interno y que las tarifas aduaneras lo permitan. El tono es pragmático: la cooperación no es gratuita ni ideológica, se negocia. “No queremos afectar a México”, repite, consciente de que en su propio país aún hay zonas que sufren apagones.

La derecha mexicana ya grita. La presidenta responde sin mencionar partidos: “Los únicos que se oponen son algunos opositores de ultraderecha”. Asegura que la mayoría de los mexicanos avala la ayuda. No ofrece encuestas, solo convicción.

Mientras tanto, la deuda cubana con México sigue viva: unos 400 millones de dólares pendientes desde la era de la barter petrol por médicos. Sheinbaum no habla de condonación; habla de “ayuda humanitaria” y “comercio”. La línea es delgada y ella la camina con paso firme.

El mensaje final es de línea dura: mientras ella esté en Los Pinos, Cuba tendrá un aliado en el Caribe. La solidaridad, advierte, no es negociable. Pero el precio del petróleo sí.