Sijena contraataca: el pueblo que quiere devolver la querella a los exconsellers
Villanueva de Sijena ha dicho basta. El Ayuntamiento del pueblo oscense ha presentado este viernes un escrito ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón para que se archive la querella que cinco exconsellers de Cultura de la Generalitat catalana interpusieron contra la juez que ejecuta la sentencia que devuelve al monasterio las pinturas murales que el MNAC se niega a soltar. La trinchera legal se ha vuelto a abrir.

La batalla de las pinturas que no cesan
Jorge Español, letrado del consistorio, firma la solicitud en la que se pide también la intervención de la Fiscalía por injurias. Su argumento es demoledor: acusar de prevaricación a una magistrada que solo cumple la ley es, a su juicio, «atentar contra la esencia misma del Estado de Derecho». La querella, sostiene, es un intento de «apartar a la juez del proceso» y, de paso, «hacer el trabajo sucio» al Museu Nacional d’Art de Catalunya.
Los querellantes —Lluis Puig, huido; Laura Borràs, hoy en el Congreso; Ferran Mascarell; Joan Manuel Tresserras, miembro del patronato del MNAC, y Àngels Ponsa— invocan el artículo 323 del Código Penal: temen que el traslado de las pinturas destruya un patrimio que ya fue declarado «bien de interés cultural» en tiempos de la Segunda República. La sentencia, sin embargo, avaló el traslado en 2021 y la juez solo exige que se ejecute. El Ayuntamiento recuerda que la magistrada está pendiente de nombrar una comisión de peritos para garantizar la seguridad del viaje, pero el MNAC se niega a participar.
La ironía del texto de Español duele: «Malamente se puede acusarle de negligencia, sino acaso de todo lo contrario». Y añade: «Incluso si hubiese algún mínimo daño en el traslado, para ello están los restauradores». Es decir: la pintura sobre tabla aguantó ocho siglos, dos guerras civiles y un traslado exprés en 1936; un viaje de 275 kilómetros en 2024 no va a acabar con ella.
El municipio se personará en la causa como parte perjudicada y no descarta devolver la pelota: estudia querellarse contra los exconsellers por calumnias. La devolución de las pinturas, recuerdan, fue reclamada por los vecinos desde 1987. Han pasado 37 años y el litigio sigue vivo. Lo que nadie cuenta es que, mientras tanto, el monasterio de Sijena sigue sin sus tesoros y el MNAC sigue exponiéndolos en Barcelona. La guerra de papeles no cesa; las paredes del siglo XIII, en silencio, esperan.