Sinner arrasa miami y firma el 'sunshine double' que nadie lograba desde federer

Jannik Sinner no deja títere con cabeza. En la noche húmeda de Miami, el italiano despachó a Jiri Lehecka 6-4 y 6-4, secó la lluvia que interrumpió la final casi 90 minutos y se llevó su segundo Masters 1.000 consecutivo en el sol de Florida. Con ese botín suma siete trofeos de la categoría y, sobre todo, completa el 'Sunshine Double' que solo había logrado Roger federer en 2017. La élite vuelve a tener un nombre nuevo y habla con acento de San Candido.

Un dominio que empieza en el desierto y acaba en la arena

Indian Wells fue el aviso. Miami, la sentencia. En dos semanas, Sinner ha dejado en evidencia a una generación que prometía guerra civil permanente. A sus 23 años, el número 2 del mundo ha ganado 24 partidos en lo que va de año y solo ha cedido un set en su última gira estadounidense. La cifra habla por sí sola: 1.930 puntos de diferencia sobre el tercero del ranking y una distancia que parece destinada a crecer mientras Carlos Alcaraz y Novak Djokovic se miran las muñecas.

La final fue un manual de precisión. Lehecka, ese raqueta checa que parece tallada en hielo, resistió hasta el 4-4 del primer set. Ahí llegó el break que abrió la herida. En el segundo, idéntico guion: mismo momento, mismo golpe de gracia. Sinner no concedió ni una sola bola de break y despachó el duelo en 93 minutos de tenis puro, 87 de ellos interrumpidos por un aguacero que enfrió la pista y encendió los flashes.

El club de los ocho, ahora con pasaporte italiano

El club de los ocho, ahora con pasaporte italiano

Con esta doble conquista, Sinner se une a una lista que parece sacada de un museo de la raqueta: Courier, Chang, Sampras, Ríos, Agassi, Federer y Djokovic. Ocho nombres en 34 años de historia. El dato es brutal: solo once tenistas han logrado los dos Masters del sol consecutivos y el último, antes que él, fue el suizo hace ya siete temporadas. Italia, que no veía un número 1 desde los tiempos de Adriano Panatta, huele el trono a menos de 1.000 puntos.

Pero hay un detalle que pocos mencionan: Sinner ha ganado sus últimos cuatro torneos sobre cemento y no ha perdido desde la semana de agosto en Montreal. La racha ya dura siete meses. El circuito empieza a mirar de reojo a un tipo que no grita, no se despeina y destroza rivales con la calma de un contable. El próximo escenario: Roland Garros, donde el rey Rafael Nadal ya no pisa como monarca. La transición no es un proceso: es un check sin fondo.