Tamara contreras desafía al gobierno con 100.000 firmas contra el estatuto sanitario

Tamara Contreras ha cruzado este lunes la puerta del Congreso con 100.578 firmas en la mano y una sola consigna: frenar el Estatuto Marco que prepara Sanidad. La intensivista del Hospital Mateu Orfila de Mahón lidera la plataforma Sanidad Pública Segura y ha entregado en la sede parlamentaria un manifiesto que condena el borrador pactado por el Ministerio y los sindicatos no médicos. Su propuesta: un puente para acabar con las guardias de 24 horas sin hundir la sanidad pública.

El problema no es la falta de médicos, sino que se van

España tiene más médicos por habitante que Alemania o Francia. Lo que no tiene, advierte Contreras, es médicos dispuestos a aguantar jornadas de 70-90 horas semanales por un sueldo que no compensa el desgaste. La fuga masiva a la sanidad privada o al extranjero deja los hospitales sin plantilla y convierte las guardias prolongadas en un círculo vicioso: más horas, más estrés, más dimisiones.

El borrador del Estatuto, aún en trámite, contempla turnos de 17 horas ampliables a 24 «si el Servicio lo requiere». Para el colectivo, esa frase suena a sentencia. «Nos condena a seguir siendo el parche de una mala gestión», afirma Contreras. La doctora advierte que la jornada complementaria «sin techo legal» seguiría viva en 2026 y legitima que un residente pueda despertar a las 7 h, dormir 4 h en un sofa del hospital y volver a operar al día siguiente.

Una rebelión sin color político

Una rebelión sin color político

La plataforma ha crecido en cinco semanas a través de Movements, la app de crowdfunding social. No hay siglas detrás, solo batas blancas. «Somos un movimiento ciudadano, no una tercera vía sindical», recalca la intensivista. Han hablado ya con Sumar, ERC y el PP; les quedan citas con el PSOE y Vox. Nadie se libra del interrogatorio: ¿van a permitir que se apruebe un estatuto sin los médicos en la mesa?

El rechazo al mediador aprobado en el último Consejo Interterritorial es rotundo. «No queremos un pagador de promesas, queremos sentarnos a negociar nuestro propio estatuto», sentencia. La huelga semanal convocada hasta junio es, según Contreras, «un esfuerzo moral y económico tremendo», pero avisa: «Lo último que quiere un facultativo es dejar a un paciente sin atender».

El próximo capítulo se escribe en hacienda

El próximo capítulo se escribe en hacienda

Contreras apunta donde pocos miran: «El Ministerio de Hacienda y el de Función Pública deben sentarse con nosotros». La sanidad no es solo una partida presupuestaria; es la cadena que sostiene la confianza de una sociedad. «Los grandes cambios sociales nacen en la base», concluye. Y la base, este lunes, ha depositado 100.000 razones en el Congreso para recordar que, si los médicos se van, el sistema no se tambalea: se derrumba.