Magis y xuper tv, las apps piratas que vacían tu bolsillo en semana santa

Mientras la cazuela humea y los niños reclaman película, miles de móviles españoles acaban de instalar un troyano disfrazado de cine gratis. Magis TV y Xuper TV prometen estrenos por cero euros; lo que no anuncian es el copago oculto: tus datos bancarios, tu identidad y, en la peor de las jugadas, el control remoto de tu Smart TV.

Un domingo cualquiera: la pantalla se apaga y la cuenta bancica llora

La semana pasada, la Policía Nacional desmanteló en Málaga un call center que gestionaba 18.000 «suscripciones de por vida» de estas dos aplicaciones. El modus operandi era tan sencillo como demoledor: se anunciaban en foros de descargas, ofrecían Netflix a precio de churro y, cuando el usuario aceptaba, el APK instalaba tres cosas a la vez: un reproductor de dudosa calidad, un keylogger que registraba cada tecla y un minador de criptomonedas que convertía el televisor en una estufa eléctrica que abonaba la factura a desconocidos.

El perjudicado medio: padre de familia numerosa, 43 años, 247 € evaporados en compras dentro de la app antes de que el banco le avisara. El banco le devolvió el dinero, pero nadie le devuelve la sensación de haber invitado a un ladrón a su salón.

El truco de la publicidad: cuando el

El truco de la publicidad: cuando el 'gratis' se paga con tu historial médico

Lo que pocos leen es la tira de permisos que estas apps reclaman: acceso a contactos, micrófono, ubicación precisa y, la joya, «lectura de almacenamiento externo». Traducido: pueden copiar la tarjeta sanitaria que guardas en Google Drive, las fotos de tu hija recién nacida y la factura del IRPF que bajaste del móvil. La agresividad no es casual; los creadores venden paquetes de datos por 0,08 $ el registro en foros de dark web. A mayor zapping, mayor tasa de conversión.

Lo que nadie cuenta es que el 62 % de los dispositivos que alojaron Magis TV durante más de un mes acabaron conectados a una botnet que atacó servicios de streaming legales durante el Mundial de Catar. Tu televisor, convertido en soldado raso de una guerra que no sabías que existía.

La alternativa que no te piden la tarjeta

La alternativa que no te piden la tarjeta

Si la idea es ahorrar sin convertirse en producto, la red está llena de cine legal que no pide ni correo. YouTube alberga canales como «Cine Clásico en Español» con más de 3.000 títulos en dominio público: desde «La gran ilusión» (1937) hasta los Goya de Berlanga. Activas los subtítulos, eliges calidad y listo; ni un anuncio personalizado porque Google ya te conoce de sobra.

La sorpresa llega con Pluto TV, que en España emite 120 canales temáticos sin registro. El truco de su modelo: publicidad clásica, la de toda la vida, insertada como en la TVE de los 90. La contrapartida es ver cuatro minutos de anuncios por cada hora de película, pero nadie te roba la cartera. En plena noche del Jueves Santo, su canal «Cine de Comedia» emitió «La vida de Brian» sin tajadas ni cortes. Para muchos, blasfemia; para el sistema, ingresos por publicidad local que se quedan aquí.

¿Y si quiero estrenos? el suscripción low-cost que cuesta menos que una tapa

Los catálogos de pago han aprendido la lección: no puedes competir con gratis, pero sí con barato. Filmin ofrece su pack básico por 4,99 € al mes: estrenos de festivales, cine europeo y la última temporada de «Deudas». Eso cuesta menos que un gin-tonic en la Feria de Abril. Movistar Plus+ Lite, 8,99 €, incluye estrenos en 4K y puedes cancelar cuando termine la Semana Santa. La clave: se puede dar de baja desde la app sin llamar a un operador que te suplica quedarte.

La cifra habla por sí sola: el gasto medio de un suscriptor español en streaming legal es de 21 € mensuales, frente a los 327 € que pierde la víctima de una app pirata cuando el fraude bancario se dispara. La diferencia, casi seis meses de cine de pago.

El gesto que cierra la puerta al virus

Basta con deshabilitar la opción «Fuentes desconocidas» en Android y cerrar el cajón. Eso sí, cuando el cuñado presume de tener «todo Netflix por 15 € de por vida», lo más sano es contarle cuánto pagaste por tu última factura de la luz. El miedo es libre y la curiosidad, también; pero la cuenta corriente no da tanto juego.

Si la tentación regresa, recuerda la estrofa que dejó un ingeniero de Google en un foro de XDA: «El cine más caro es el que te roban mientras ves cine gratis». Cierra la app, abre la legal y disfruta del olor a romero de la tortilla de tu madre. La pantalla volverá a encenderse, esta vez sin que tu nombre aparezca en ninguna lista de morosos.