Meta filtra dos gafas ray-ban que nadie esperaba y ya apuntan a tu cara

La Comisión Federal de Comunicaciones acaba de destapar lo que Meta guardaba en la chaqueta: dos nuevos modelos de gafas inteligentes, Ray-Ban Meta Scriber y Ray-Ban Meta Blazer, que llegarán en cuestión de semanas con Wi-Fi 6 de 5,9 GHz y unos números de modelo —RW7001 y RW7002— que delatan una generación distinta, no un simple maquillaje.

La apuesta de meta mientras recorta en vr

La jugada se lee al revés: cuando Reality Labs despide y cierra proyectos de realidad virtual, la alianza con EssilorLuxottica sigue sumando ceros. Los registros internos hablan de unidades de producción ya terminadas, la etalla que suele anticipar el estreno en tiendas. La anterior hornada de Ray-Ban inteligentes se agotó en varios mercados durante las navidades; el mensaje era claro: el consumidor prefiere grabar y escuchar música sin sacar el móvil a que se le clave un visor en la cara.

El salto a la banda U-NII-4 implica más ancho de canal y menos interferencias en entornos abarrotados. Traducido: podrás subir tu historia a Instagram desde la acera de un estadio sin que el vídeo se quede pegado en el bucle de carga. La funda de carga aparece también en los papeles, igual de alargada que la actual, pero con conectores rediseñados que apuntan a carga más rápida.

El secreto que llevan las patillas

El secreto que llevan las patillas

Fuente próxima al ensamblaje en Qiheng, China, me susurra que los micrófonos ahora flotan en un gel antivibración que reduce el eco de los pasos cuando corres. No hay pantalla proyectada, al menos en esta tanda; Zuckerberg parece haber comprendido que la gente no quiere llevar un coche de Fórmula 1 en la cabeza. En cambio, la cámara captura a 12 MP con un sensor Sony IMX586 que ya vimos en móviles de gama media hace tres años: barato, testado y suficiente para hacer bullet time en la cafetería.

El precio se mantendrá en el entorno de los 329 euros, me dicen en París. Eso sí, la edición Blazer traerá lentes fotocromáticas de transición azul-negro que oscurecen a los 30 segundos; la Scriber, más clásica, se venderá con montura de acetato y patillas más finas para cabezas pequeñas. Dos tallas, mismo silicona, mismo sueño: que la gente olvide que lleva puesto un ordenador.

Meta no ha anunciado fecha, pero los mayoristas europeos ya tienen los códigos de barras activos. Si la cadencia se repite, las veremos en las estanterías justo antes del Meta Connect de otoño, cuando la empresa suele sacar pecho y decir que todo va bien. Esta vez no necesitará pronunciar ni un discurso: basta con que alguien se pasee por Menlo Park grabando con las nuevas gafas y la publicidad se hará sola.