Teherán-washington: tregua en oriente medio impulsa bolsas asiáticas

Un respiro inesperado para los mercados financieros asiáticos. Las bolsas de China continental y Hong Kong experimentaron un notable repunte este miércoles, impulsadas por la noticia de un alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos, negociado con la mediación de Pakistán. La posibilidad de evitar una escalada bélica en una región clave para el comercio mundial ha inyectado optimismo, aunque la cautela sigue siendo la norma.

El hang seng lidera las subidas con un fuerte repunte

El índice de referencia de la Bolsa de Hong Kong, el Hang Seng, se disparó un 2,51%, acumulando 629,19 puntos y situándose en los 25.745,72 enteros. En el continente chino, Shanghái avanzó un 1,03% (40,09 puntos), alcanzando los 3.930,25, mientras que Shenzhen registró un incremento del 2,51%, llegando a los 13.737,14 puntos. La sincronía en las alzas subraya la sensibilidad de los inversores a la geopolítica de la región.

La confirmación del alto el fuego, precedida por la promesa del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, de una ronda de negociaciones en Islamabad, y la suspensión temporal de un posible ataque estadounidense contra infraestructura iraní, por orden directa de Donald Trump, han aliviado la tensión palpable en los últimos días. Lo que nadie cuenta es la fragilidad de este acuerdo, dependiente de la voluntad de ambas partes de evitar una confrontación directa.

China, dependiente del estrecho de ormuz, observa con atención

China, dependiente del estrecho de ormuz, observa con atención

Para China, la estabilidad del Estrecho de Ormuz es vital. Alrededor del 45% de las importaciones de gas y petróleo del gigante asiático transitan por esta estratégica vía marítima. La reciente escalada de tensiones había disparado los precios del crudo, encareciendo los costes energéticos y logísticos, obligando a las autoridades chinas a intervenir temporalmente para controlar las subidas. La posibilidad de un “paso seguro” por el estrecho, según declaraciones del ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, durante estas dos semanas, es vista con alivio en Pekín.

Pese a las condenas oficiales a las acciones de Estados Unidos e Israel contra Irán, China ha insistido en la necesidad de “respetar la soberanía” de los países del Golfo, con los que mantiene lazos políticos, comerciales y energéticos. El equilibrio es delicado: mantener la relación con sus socios regionales sin comprometer sus intereses económicos en una zona volátil.

La cifra habla por sí sola: el precio del barril de Brent se desplomó un 3% tras el anuncio del alto el fuego, una muestra del impacto directo que el conflicto tiene en la economía global. Pero la calma, como siempre, podría ser solo la antesala de una nueva tormenta. La resolución definitiva de esta crisis, o la falta de ella, seguirá marcando el devenir de los mercados y la estabilidad geopolítica en los próximos meses.