Tragedia en casablanca: el 28% de camiones circula sin seguro y pone en riesgo vidas
Una colisión devastadora en el peaje Casablanca, en la vía Ubaté-Zipaquirá, ha cobrado la vida de cinco personas y dejado a otras 21 heridas, reabriendo un debate urgente: ¿cuántas tragedias más se necesitan para exigir responsabilidad en la seguridad vial colombiana?
La alarmante realidad del soat en vehículos de carga
La investigación posterior al accidente reveló una cifra que ha encendido las alarmas en Cundinamarca: el 28% de los vehículos de carga –camiones, tractocamiones y volquetas– circulan sin el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) vigente. Una proporción inaceptable que, según el gobernador Jorge Emilio Rey, es solo la punta del iceberg de un problema estructural mucho mayor.
Pero hay un detalle que agrava aún más la situación: de ese 47,2% de vehículos sin seguro, el 94,3% tampoco cuenta con la revisión técnico-mecánica al día. Un doble incumplimiento que pone en tela de juicio la eficacia de los controles y la seriedad de las empresas transportadoras. ¿Estamos verificando realmente o solo cumpliendo un trámite burocrático?
La Semana Santa, una temporada tradicionalmente marcada por un aumento en el riesgo de accidentes, se ha convertido en un triste recordatorio de las fallas sistémicas que persisten en el país. La fatiga de los conductores, la presión por cumplir plazos ajustados y la falta de inversión en infraestructura son solo algunos de los factores que contribuyen a esta espiral de fatalidad.

La fatiga, la velocidad y la responsabilidad empresarial: un cóctel peligroso
El Observatorio Nacional de Seguridad Vial reportó que en 2025, el 44,03% de los accidentes estuvieron relacionados con el exceso de velocidad. Una cifra escalofriante que refleja la falta de conciencia y el incumplimiento de las normas básicas de tránsito. Pero la velocidad no es el único problema. La presión que ejercen las empresas transportadoras sobre sus empleados para que cumplan con horarios imposibles, contribuye a la fatiga y a la toma de decisiones erróneas que pueden tener consecuencias fatales.
¿Estamos tomando en serio la fatiga de los conductores y la presión por llegar más rápido?, se preguntó el gobernador Rey, poniendo el foco en la responsabilidad empresarial. La respuesta, lamentablemente, parece ser no.
Además, la vulnerabilidad de los usuarios de motocicletas es particularmente preocupante. Los motociclistas representan el 60,8% de las víctimas en accidentes viales mortales, seguidos por los peatones (17,1%) y los usuarios de transporte particular (11,4%). Un dato que exige una revisión urgente de las políticas de seguridad vial y la implementación de medidas específicas para proteger a los usuarios más vulnerables.
Invías, en un comunicado, defendió la seguridad de los peajes, argumentando que son áreas donde la velocidad se reduce obligatoriamente y hay controles permanentes. Sin embargo, la tragedia de Casablanca ha puesto de manifiesto que la mera existencia de controles no es suficiente. Es necesario garantizar su cumplimiento efectivo y sancionar a aquellos que los infrinjan.
La tragedia del peaje Casablanca no es solo un accidente, es un síntoma de una enfermedad mucho más profunda: la falta de compromiso con la seguridad vial en Colombia. La pérdida de vidas humanas exige una respuesta contundente y una transformación radical del sistema. La cifra habla por sí sola: un 28% de vehículos de carga circulando sin el mínimo seguro. Es hora de que el Estado, las empresas y los conductores asuman su responsabilidad y actúen antes de que más vidas se pierdan en las carreteras colombianas.
