Tren lima–chosica: lópez aliaga lo usa para campaña, pero ¿dónde están los pasajeros?

Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular, ha recurrido a una maniobra llamativa en plena campaña: una visita a una de las locomotoras del proyecto del tren Lima–Chosica. Un video, publicado en sus redes, mostraba el tren en funcionamiento, con la etiqueta despectiva: “Dijeron que no servía, que eran chatarra”. Pero, tras la cortina de humo político, la realidad es menos halagüeña: el proyecto, lejos de ser una solución de transporte inminente, se encuentra estancado en una maraña burocrática y con una parte significativa de su material aún en almacenamiento.

La prueba, un mero escaparate

La demostración a la que asistió el candidato, junto con el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo –también de Renovación Popular–, no representa una fecha de inicio de operaciones. Se trata, en esencia, de una “marcha en vacío”, como la calificó la Municipalidad Metropolitana de Lima, que trasladó una sola locomotora y cinco vagones desde Monserrate a Chosica en diciembre de 2023. El resto de los 90 vagones donados por Caltrain, permanecen hacinados en el centro de Lima, esperando una autorización que, hasta el momento, no llega.

Lo que nadie cuenta es que, pese a la exhibición mediática, la Municipalidad de Lima necesita la aprobación del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para avanzar en el traslado y la evaluación del material ferroviario. Un permiso que, según Reggiardo, es vetado por la propia cartera ministerial, generando un conflicto abierto entre la MML y el MTC.

Un choque de versiones y promesas incumplidas

Un choque de versiones y promesas incumplidas

La reciente declaración de Reggiardo, sugiriendo que el sistema estaba “prácticamente listo”, generó una ola de expectativas que el MTC se vio obligado a desmentir. En un comunicado contundente, el ministerio aclaró que la situación es mucho más compleja: faltan estaciones, paraderos, señalización y la liberación de vías ocupadas, elementos indispensables antes de siquiera pensar en transportar pasajeros. El permiso solicitado por la MML, puntualizó el MTC, es únicamente para el traslado de los vagones, no para iniciar el servicio.

Esta disputa, amplificada por el contexto electoral, revela una desconexión entre las promesas políticas y la realidad técnica del proyecto. La cifra habla por sí sola: de 90 vagones donados, solo cinco se encuentran en condiciones aparentes de funcionamiento. La promesa de un tren moderno y eficiente para conectar Lima con Chosica parece, por ahora, relegada a un futuro incierto.

El proyecto, una vez más, se encuentra atrapado entre la ambición política y la burocracia estatal. Mientras López Aliaga lo utiliza como estandarte de campaña, la población se pregunta cuándo, o si alguna vez, podrá disfrutar de esta supuesta solución de transporte.