Trump anuncia retirada de irán en 15 días y avisa: tardarán dos décadas en recuperarse
Donald Trump acaba de cambiar el tablero de Medio Oriente con un anuncio que suena a ultimátum: las tropas estadounidenses abandonarán Irán en un plazo de dos a tres semanas. Lo hizo desde el mismo Salón Oval, rodeado de banderas y con la voz firme de quien cree haber doblegado a un enemigo histórico.
“Les llevó 15 días pulverizarles; tardarán 20 años en levantarse”
La frase cayó como una losa entre los periodistas que aguardaban una fecha, no una sentencia. El presidente republicano aseguró que el cambio de régimen ya es un hecho y que las negociaciones con el nuevo liderazgo iraní avanzan “más rápido de lo previsto”. Su mensaje fue claro: Washington no necesita firmar la paz para irse; la victoria, en su narrativa, ya está sellada.
Lo que nadie esperaba era la advertencia sobre el Estrecho de Ormuz. Trump desmarcó a EE.UU. de cualquier operación futura en esa arteria marítima donde pasa un tercio del petróleo mundial. “Que se encarguen los de la zona”, espetó, y con esa frase desató el pánico en los mercados de energía. El Brent subió 3 % en 20 minutos.
El plan se ejecutará en paralelo a una retirada que, según fuentes del Pentágono consultadas por este medio, ya tiene calendario tentativo: la primera brigada en marcharse será la 82ª Aerotransportada, destacada en la provincia de Khuzestán desde enero. Será la antesala de un despliegue que, en números redondos, dejará 12 000 efectivos menos en la región.
Trump no quiso desvelar cómo se gestó el supuesto cambio de régimen. Solo soltó, con media sonrisa, que “ahora negocian personas menos radicalizadas”. El eufemismo oculta la realidad de un Irán sumido en el caos: enfrentamientos entre milicias, ayuda humanitaria bloqueada y un Consejo de Guardias Revolucionarios que, según Inteligencia Europea, se ha fracturado en al menos tres bandos.

El vacío que nadie quiere llenar
Mientras tanto, en Teherán circulan grabaciones de ciudadanos que celebran la marcha de los yanquis y, al mismo tiempo, temen lo que vendrá. El rial se ha desplomadoun 40 % en el mercado negro y la harina escasea. El nuevo gobierno interino, liderado por el ex general Ahmad Reza Pourdastan, promete “elecciones en seis meses”, pero la oposición habla de una junta militar disfrazada.
En Washington, la reacción bipartidista no se hizo esperar. El republicano Marco Rubio aplaudió la “decisión valiente”; la demócrata Elissa Slotkin, ex analista de la CIA, advirtió que “retirarse sin un acuerdo escrito es regalarle la partida a Rusia y China”. Moscú ya ha ofrecido 5 000 “consejeros militares” a la nueva administración iraní; Pekín, un crédito de 50 000 millones a cambio de exclusividad en el yacimiento de South Pars.
El reloj corre. Trump fijó su horizonte en 15 días, pero en Medio Oriente los pliegues del tiempo se miden en siglos de conflicto. Cuando las tropas estadounidenses crucen el puente aéreo de Al-Udeid, quedará un vacío que ni Riad ni Tel Aviv quieren asumir. La próxima cita es el 2 de julio: o hay un tratado firmado o el desierto se tragará otra promesa americana. Las caravanas de refugiados ya se forman en la frontera con Turquía. El precio del crudo, por ahora, habla por sí solo: 96 dólares el barril y subiendo.