Trump anuncia tregua con irán: 20 petroleros atravesarán ormuz

El presidente Donald Trump ha convertido un domingo de abril en el día en que el Golfo Pérsico respiró. A bordo del Air Force One, entre cielo y diplomacia, anunció que Teherán permitirá el paso de 20 grandes petroleros por el estrecho de Ormuz, desactivando el bloqueo que mantuvo en jaque al comercio mundial desde la ofensiva conjunta con Israel del 28 de febrero.

La negociación que nadie vio venir

“Contamos con emisarios, pero también tratamos con ellos directamente”, confesó Trump, rompiendo el protocolo que suele rodear las negociaciones con la República Islámica. La frase suena a guiño al espectador: tras meses de tensión, la Casa Blanca admite que la mesa de diálogo nunca se desmanteló. El resultado: ocho barcos inicialmente, otros dos añadidos el viernes, y este domingo la cifra redonda que desbloquea el flanco energético más caliente del planeta.

El gesto iraní, calificado por el mandatario como “muestra de respeto”, llega cuando el crudo Brent superaba los 95 dólares y las aseguradoras marítimas cobraban primas astronómicas por cruzar el estrecho. La flota liberada transporta cerca de 40 millones de barriles, suficiente para amortiguar los mercados asiáticos durante tres semanas.

Asesinatos, cambio de régimen y un nuevo tablero

Asesinatos, cambio de régimen y un nuevo tablero

Trump no oculta su satisfacción: “El régimen que era realmente malvado fue el primero en desaparecer”, dijo, aludiendo al ayatolá Alí Jamenei, líder supremo asesinado en la primera oleada de ataques. Junto a él cayó Alí Lariyani, el poderoso secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. El mensaje es claro: Washington cree haber decapitado el ala dura de Teherán y ahora negocia con un “tercer grupo de personas mucho más razonables”.

El presidente se muestra escéptico, claro. “Con Irán nunca se sabe”, reconoce, y añade la frase que suena a amenaza velada: “En un momento están negociando y luego siempre tienen que atacarlos”. La guerra, insinúa, puede reanudarse en cualquier segundo.

Qué pide washington y qué queda por ver

Qué pide washington y qué queda por ver

La propuesta estadounidense llega en forma de lista de 15 puntos. Según Trump, Irán “ha concedido la mayoría”. Quedan dos exigencias: desmantelamiento definitivo del programa nuclear y cesión de los misiles balísticos de medio alcance. El reloj corre. El mandatario cree que “probablemente” haya acuerdo, pero deja la puerta abierta al plan B: “Tenemos muchas alternativas”, dijo sobre el envío de tropas. La Fuerza Aérea iraní está destruida, afirma, y “la mayoría de sus misiles” también. Un balance que no ha podido ser verificado por fuentes independientes.

El precio del petróleo ya ha bajado un 4 % en las operaciones electrónicas de Singapur. Los armadores griegos y noruegos reanudaron contratos. En Bruselas, los diplomáticos europeos respiran: un nuevo embargo al crudo iraní habría desatado el caos en el mercado de gas natural antes del próximo invierno.

Trump cierra con una advertencia que suena a epílogo: “No quiero que Irán tenga armas nucleares porque, si las tiene, las usará de inmediato”. La frora queda flotando a 11.000 metros de altitud, igual que el Air Force One. Mientras, los 20 petroleros avanzan lentos por el Golfo. Su rumbo marca el pulso de una guerra que, por ahora, se ha convertido en negociación. El mundo observa. El crudo calla. Y el estrecho de Ormuz, por primera vez en meses, deja pasar el comercio sin disparar un solo misil.