Ue bloquea la prohibición de comercio con los asentamientos israelíes: un nuevo escollo en la política exterior
Bruselas, 13 de julio – La reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea ha terminado sin alcanzar un acuerdo sobre la posibilidad de restringir el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania. La opción de prohibir dicho comercio, que contó con el respaldo más amplio entre los Veintisiete, quedó finalmente en el aire, evidenciando la profunda división entre los estados miembros.
La estrategia de la mayoría simple: prohibición total, pero con obstáculos legales
Según fuentes diplomáticas, la alta representante de la UE, Kaja Kallas, ha ordenado a los embajadores continuar explorando la vía de la prohibición, aunque la base jurídica para tal medida sigue siendo un punto de fricción. La Comisión Europea, hasta ahora inclinada por la vía de la unanimidad, considera que una política comercial común podría ser suficiente, lo que requeriría el apoyo de todos los países miembros, un escenario poco probable dada la resistencia de algunos estados.

Divergencias internas y críticas a la gestión
La discrepancia entre la Comisión y el Consejo Europeo, y la persistencia de visiones divergentes entre los propios Estados miembros, se han traducido en un clima de tensión. Ministros como Maxime Prévot y Tom Berendsen han manifestado su frustración, exigiendo propuestas concretas y rápidas, lejos de las ‘opciones’ que, según ellos, ha presentado la Comisión. La ironía de Kallas, al referirse a las diferentes opiniones de varios abogados, subraya la complejidad del asunto y la falta de una posición unificada.
Israel se mantiene firme y la ue se repliega
Mientras, el titular de Exteriores español, José Manuel Albares, ha criticado la ‘indecisión’ de la UE, recordando que España ya ha adoptado medidas para prohibir los intercambios con los asentamientos israelíes. La situación se agrava con la aprobación de nuevos paquetes de sanciones contra Rusia, que, según Kallas, no ofrecen garantías de éxito. La UE se ve obligada a explorar un ‘plan B’ ante la falta de consenso en este frente crucial.
Una crisis de credibilidad y la respuesta de los socios del golfo
La decisión del COI de readmitir a deportistas rusos, en un contexto de crecientes ataques a civiles ucranianos, ha generado críticas y ha puesto en tela de juicio la coherencia de la política exterior europea. Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE han mantenido un almuerzo con sus homólogos del Golfo, centrado en la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, en un claro reflejo de la creciente preocupación por la inestabilidad regional. La situación, en definitiva, demuestra la fragilidad de la unidad europea frente a desafíos geopolíticos complejos.
