Un juez frena de golpe la reforma laboral de milei y deja 82 artículos en suspenso

La Justicia argentina acaba de dar un revés contundente al plan de Javier Milei. El juez laboral Raúl Ojeda suspendió este lunes 82 de los 218 artículos de la Ley de Modernización Laboral, la reforma estrella del Gobierno que prometía desregular el mercado de trabajo y que ya genera su tercera huelga general.

El fallo que paraliza la revolución laboral de milei

El fallo que paraliza la revolución laboral de milei

La medida cautelar, presentada por la CGT, deja en evidencia la fragilidad jurídica de una norma que buscaba romper con décadas de protección laboral. Ojeda encontró “indicios de regresividad” y riesgo de “daños irreparables” en una reforma que tocaba todos los tabes del mundo del trabajo: desde la huelga hasta las indemnizaciones, pasando por el teletrabajo o la tercerización.

Lo que más duele en Casa Rosada es que la suspensión alcanza justo los artículos que el equipo económico vendía como “el shock de flexibilización” necesario para atraer inversiones. Se van al tacho, al menos por ahora, los que limitaban las asambleas sindicales, los que permitían sancionar a gremios o directamente quitarles la personería jurídica. También quedan congelados los que reformaban los períodos de prueba, la antigüedad y los montos de las indemnizaciones.

Pero hay un detalle que nadie en el Gobierno quiere admitir: esta no es una batalla aislada. Es la tercera derrota judicial en menos de un mes. Primero fue la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) la que logró frenar los artículos sobre convenios colectivos. Después, cinco jueces locales tumbaron por separado el nuevo cálculo de indemnizaciones. Ahora, la CGT logra el golpe más amplio: un tercio de la ley paralizado de un plumazo.

El fallo de Ojeda no es solo un problema legal. Es un síntoma de que la estrategia mileísta de legislar a los golpes y sin consenso empieza a encontrar límites reales. La reforma fue aprobada el 27 de febrero en medio de una huelga general y promulgada dos días después, como si la velocidad pudiera compensar la falta de acuerdo. La Justicia le acaba de recordar al Presidente que la Constitución sigue vigente, incluso en la Argentina de la grieta.

Mientras tanto, en la CGT celebran con contención. Saben que la batalla no está ganada: el Estado puede apelar y la Cámara puede revertir la medida. Pero por primera vez desde que asumió Milei, el sindicalismo logra frenarle el pulso. La próxima movida del Gobierno será clave: o busca un acuerdo o se juega todo en la Corte. La cifra habla por sí sola: 82 artículos en suspenso, millones de trabajores expectantes y cero inversión extranjera que justifique tanta sangría laboral.