Un psicólogo compara al alcalde de saint-denis con un simio y estalla la polémica

Bally Bagayoko lleva catorce días en el cargo y ya le han apodado «jefe de tribu» en prime time. El psicólogo Jean Doridot deslizó en CNews que el nuevo alcalde de Saint-Denis actúa «como los grandes simios» cuando impone su autoridad. Bagayoko, ingeniero de 52 años llegado de Malí, responde con una querella por ataque racista. La frase fue la chispa: «En toda tribu hay un jefe cuya misión es instaurar su autoridad». Doridot hablaba de etología, pero el aire olía a colonialismo.

El canal de bolloré vuelve a ser el centro del fuego cruzado

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CNews, propiedad del magnate ultraconservador Vincent Bolloré, acumula expedientes por incitación al odio. Esta vez la reacción fue tan rápida como la señal de satélite. Mathilde Panot, jefa de la bancada de La Francia Insumisa, escribió «asquerosos y desacomplejados» antes de que acabara el programa. El senador comunista Ian Brossat anunció otra denuncia ante Arcom, el regulador audiovisual. El mensaje es claro: la ultraderecha mediática ya no dispara solo contra los inmigrantes, sino contra los que gobiernan desde la periferia.

La historia no acaba ahí. El mismo día de su investidura, Bagayoko se vio envuelto en una fake news que le atribuía la frase «Saint-Denis, la ciudad de los negros». La Liga de los Derechos Humanos rastreó el bulo hasta foros neonazis. Dos semanas, dos ataques. El alcalde, hijo de limpiadora y obrero, representa exactamente lo que teme la extrema derecha: un poder real en manos de quienes antes solo servían para estadísticas de pobreza.

Saint-Denis, con 110 000 habitantes y el estadio de Francia en su patio, lleva décadas siendo el laboratorio donde se cocina el futuro de las migraciones. Ahora también es el lugar donde se decide si la televisión puede seguir usando la jungla como metáfora racial. Bagayoko no solo defiende su dignidad; apuesta a que la justicia francesa dibuje una línea roja. La cifra habla por sí sola: el 52 % de la población de Saint-Denis tiene menos de 35 años y no va a esperar a que los dinosaurios terminen su monólogo.