Un tanquero ruso burla el bloqueo de ee.uu. y cuba recibe 700.000 barriles de crudo
El Anatoly Kolodkin, un tanquero ruso sancionado por Washington y Bruselas, navega a menos de 24 kilómetros de Cuba con 700.000 barriles de crudo. La Guardia Costera de Estados Unidos ha decidido no interceptarlo. El barco tocará puerto este martes, según confirmó The New York Times, y su llegada rompe un bloqueo energético que el propio Donald Trump impuso en enero para asfixiar a La Habana tras la captura de Nicolás Maduro.

Por qué ahora washington mira hacia otro lado
La Casa Blanca no ha explicado el cambio de criterio. Solo se sabe que el Kolodkin, bandera de Moscú y historial de sanciones, lleva días rondando el embargo como un lobo que olfatea la brecha en la valla. Cuba necesita 100.000 barriles diarios; produce 40.000 y el resto lo suele importar. Desde enero, los apagones se prolongan hasta ocho horas y la economía funciona a medio gas. El crudo ruso, aunque sea una gota en el océano, al menos encenderá algunas turbinas.
El Kremlin justificó el envío como “ayuda humanitaria”. En la práctica, es una bufonada a Trump, que firmó una orden ejecutiva amenazando con aranceles a quien le venda petróleo a La Habana. Ahora su propia administración permite que el desafío atracque sin un disparo. ¿Se abre una vía regular de suministro ruso a la isla? En el Departamento de Estado callan. En la bahía de La Habana, los operarios ya preparan mangueras.
La ironía: el mismo día que el Kolodkin cruza la línea de 12 millas, en Miami suenan discursos sobre la “presión máxima”. Mientras, en los barrios de Cerro y Centro Habana, los vecinos guardan colas para comprar pan y esperan que, al menos esta semana, las bombas de gasolina no se sequen. El barco ruso no traerá democracia, pero sí combustible para que la isla siga respirando. Y en política, respirar ya es ganar.
