Valencia basket atrapa su octava copa de la reina y seca el mapa femenino
La hegemonía ya no es noticia; es paisaje. Valencia basket apretó el domingo su octava Copa de la Reina en nueve años y, de paso, desplazó a Tarragona el centro de gravedad del baloncesto femenino español: 70-65 a Hozono Global Jairis, récord de audiencia en el pabellón y silencio sepulcral en el vestuario rival.
Una dinastía que se alimenta de sus propios fantasmas
El 7 de mayo de 2023, Valencia tropezó con la gloria. Aquella noche en Salamanca, el Perfumerías Avenida se quedó sin aliento y el club taronja despachó por primera vez la Liga Femenina. Lo que parecía un hito solitario se convirtió en rutina: desde entonces, nueve títulos nacionales de los diez posibles. La cifra habla por sí sola: tres ligas consecutivas, tres supercopas y dos Copas de la Reina, la última sellada con un parcial de 14-2 en los últimos cuatro minutos que dejó a las de Casas Abarquero mirando al techo.
La clave no está en el talento —aunque María Araújo y Queralt Casas hayan firmado un 35 de valoración combinada—, sino en la máquina de precisión que el cuerpo técnico ha montado sobre la marcha. Presión a toda cancha, rotaciones de siete jugadoras y un sistema de lectura en transición que obliga a las rivales a tomar decisiones antes de cruzar el medio campo. El resultado: 19 puntos de ventaja en el marcador parcial cuando el reloj marcaba 8:32 por jugar.

El almanaque taronja ya hueve a historia
La temporada pasada cerró el triplete impecable: Supercopa, Copa y Liga. Este curso empezó con resaca: derrota en la Supercopa ante Casademont Zaragoza y eliminación en cuartos de la Copa 2024 contra el propio Jairis. Algo fallaba. El cuerpo técnico apostó por retrasar el pick-and-roll y dar más minutos a la joven Laura Gil, una apuesta que pareció locura en octubre y genialidad en marzo.
El giro llegó en la final de liga de mayo. Valencia perdía 2-0 en la serie y se jugaba la vida en la Fonteta. El 63-71 del tercer partido fue un ejercicio de cirugía: 34 puntos en el tercer cuarto, 12 triples y una defensa que dejó al Zaragoza en 31 % de tiro de campo. Cuatro días después, la calma volvió a la ciudad del Turia.
Ahora, la pregunta no es quién puede frenar a Valencia, sino cuánto durará el monopolio. El presupuesto taronja ronda los 2,8 millones, apenas la mitad del Perfumerías, pero la base de datos interna del club —un algoritmo que cruza minutos, fatiga y rendimiento por cada cinco segundos— les permite exprimir cada euro hasta convertirlo en canasta.
La liga femina se ha vuelto previsible y, paradójicamente, más competitiva. Cada rival estudia a Valencia como si fuera un virus nuevo; cada victoria taronja obliga al resto a reinventarse. Mientras tanto, el club sigue sumando títulos y, sobre todo, tiempo: el tiempo que necesita la competencia para alcanzar un nivel que, por ahora, solo existe en la cancha de la Fonteta.
