Velasco al timón de la sre: ¿nuevo rumbo en la relación con ee.uu.?

El Senado ratificará hoy a Roberto Velasco Álvarez como nuevo titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en un momento crucial para la política exterior mexicana. La llegada de Velasco, con una trayectoria centrada en América del Norte, plantea interrogantes sobre la estrategia que se seguirá en una relación con Estados Unidos marcada por la interdependencia y la necesidad de defender la soberanía nacional.

Un perfil técnico con experiencia en la negociación

La designación de Velasco no es una sorpresa. Su paso como subsecretario para América del Norte le ha otorgado un conocimiento profundo de las dinámicas bilaterales, especialmente en temas de migración, seguridad y comercio. Alejandro Murat Hinojosa, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, no ocultó su confianza en el nuevo canciller, destacando que “está muy enterado y ha sido participativo en la SRE”. La cifra es contundente: Estados Unidos concentra cerca del 80% del comercio exterior de México, lo que hace que la experiencia de Velasco sea aún más valiosa.

Pero la tarea que le espera no es sencilla. La relación con Washington, aunque esencial, requiere un equilibrio delicado. El canciller designado ha prometido mantener una coordinación estrecha con Estados Unidos, pero sin caer en una subordinación que comprometa la soberanía mexicana. Un desafío importante será la revisión del T-MEC, donde la colaboración con la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, será clave para lograr una negociación “tersa” que proteja los intereses nacionales.

Diversificación comercial y la sombra del informe de la onu

Diversificación comercial y la sombra del informe de la onu

El nuevo canciller también ha señalado la necesidad de diversificar los mercados de México, reduciendo la dependencia de Estados Unidos. El tratado modernizado con la Unión Europea, previsto para mayo, representa una oportunidad para ampliar los lazos económicos con otras regiones del mundo, así como atraer inversión extranjera de países con los que aún no existen acuerdos comerciales. Pero no todo son buenas noticias. El reciente informe de la ONU sobre derechos humanos ha generado controversia, con acusaciones de equiparar las desapariciones vinculadas al crimen organizado con acciones estatales. El Senado ha rechazado tajantemente esta equiparación, defendiendo las políticas del gobierno mexicano para combatir el delito, aunque admitiendo la necesidad de mantener un diálogo abierto con los organismos internacionales.

El relevo en la Cancillería, tras la salida por motivos de salud de Juan Ramón de la Fuente, se produce en un contexto internacional complejo, con desafíos en comercio, migración y geopolítica regional. La Junta de Coordinación Política ya ha tenido encuentros con Velasco, donde los distintos grupos parlamentarios plantearon sus inquietudes y prioridades. Ahora, la ratificación del Senado y la posterior comparecencia ante el Congreso marcarán el inicio formal de su gestión, una gestión que deberá navegar entre la necesidad de fortalecer la relación con Estados Unidos y la imperiosa demanda de proteger la soberanía nacional.

La verdadera prueba de fuego para Velasco será demostrar que es posible mantener una relación de colaboración con Washington sin renunciar a la defensa de los intereses de México. La diplomacia, como siempre, estará en el filo de la navaja.