Venezuela: el bolívar se desploma mientras ee.uu. abre el grifo minero
Caracas se debate entre la hiperinflación galopante y una incierta esperanza. Tras la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 6 de enero, el bolívar ha sufrido una caída libre, erosionando el poder adquisitivo de la población a un ritmo alarmante. La situación, lejos de estabilizarse, se agrava con cada día que pasa, dejando a miles de venezolanos en una precaria situación económica.
La moneda se derrumba: un trimestre de pesadilla
El primer trimestre de 2026 ha sido brutal para el bolívar. Frente al dólar estadounidense, la moneda oficial se ha desplomado un 36,4%, con una cotización que cerró en 473,87 bolívares. La escalada es vertiginosa: la divisa norteamericana se ha revalorizado un 57,2% en los primeros tres meses del año, pasando de 301,37 bolívares a la cifra actual. La cifra habla por sí sola: el salario mínimo, equivalente a apenas 27 centavos de dólar al mes, se ha vuelto prácticamente inútil.
La inflación, que ya era preocupante, ha alcanzado niveles estratosféricos. En los dos primeros meses de 2026, Venezuela acumuló un 51,9% de inflación, con un alza de precios del 14,6% en febrero y un impactante 32,6% en enero. Son once meses consecutivos con tasas de inflación de dos dígitos, un recordatorio constante de la crisis que asola el país.
Mientras tanto, la población se manifiesta. Trabajadores y estudiantes universitarios han organizado movilizaciones exigiendo mejoras salariales, anunciando una marcha hacia la sede del Ejecutivo, ahora en manos de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

Un respiro efímero: el fueloil y la promesa de ayuda
El gobierno interino, en un intento por calmar las aguas, ha anunciado la entrada de 300 millones de dólares provenientes de una