Veracruz presume playas limpias mientras turistas nadan entre chapopote

Las manchas negras flotan junto a los niños que construyen castillos de arena. La gobernadora Rocío Nahle celebra en redes que Villa Rica y La Mancha están óptimas para su disfrute. Pero los videos de Una mexicana y su gringuito muestran otra cosa: piel manchada de crudo, olor a gasolina en el aire salado, turistas que se rascan los brazos después de nadar.

El mensaje oficial vs. la evidencia en la arena

El gobierno estatal publicó fotos de tractores barredores y soldados de la Marina recogiendo basura. Agradecieron la sinergia interinstitucional que dejó las playas listas para Semana Santa. Lo que no mencionaron fue el barco petrolero que, según Nahle, vertió el hidrocarburo el 17 de marzo. Tampoco que PEMEX aún no entrega el informe final de sus sobrevuelos.

Los turistas llegaron igual. Vinieron de Guanajuato, de Puebla, de la CDMX. Algunos llevaron toallas negras para que no se notara la mancha. En Mocambo, una familia se tomó la foto familiar sobre un cojín de algas petroleadas; la abuela dijo que peor es el smog en la capital. Los vendedores de coco no discuten: venden menos, pero venden. El olor a diesel se mezcla con el de los mariscos en el fogón.

La gobernadora lo tiene claro: «ven a veracruz»

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En la radio, Nahle desafió a quienes golpetean al Estado. Aseguró que cada presidente municipal anda todos los días limpiando. Dijo que el turismo está llegando. Y terminó con una frase que suena a orden: «Qué afán de traer ese chip negativo». Mientras tanto, en Chachalacas, un niño saca un trozo de chapopote del tamaño de su puño y se lo lleva al bolsillo como souvenir. El mar sigue oliendo a nafta cuando el sol se va.