Vidal detecta una grieta en junts y lanza su última carta por la vivienda

Aina Vidal huele el humo de la negociación donde hace una semana solo existía la consigna del 'no'. La portavoz de Comuns-Sumar cree haber vislumbrado en Junts un matiz —«pequeño, pero real»— que rompe la lógica del bloqueo total al decreto que congela alquileres en Cataluña y blinda a los inquilinos de la guerra de precios. Su conclusión: hay margen para sentarse de nuevo antes de que el Congreso vote, dentro de tres semanas, la prórroga automática de los contratos.

La presión callejera empieza a doblegar a la derecha

«Junts ha sido hasta ahora la voz de la patronal inmobiliaria», afirma Vidal en conversación con Europa Press. Pero el discurso de esta semana —el mismo que eludió el 'no' rotundo y habló de «diálogo»— le ha hecho replantearse la partida. «Creo que la presión social es lo que les ha movido. Y volverá a moverlos», avisa. Su estrategia: que los inquilinos potenciales de la moratoria comuniquen ya a sus propietarios su intención de acogerse a la medida, para que la votación —si finalmente se tumbase— no los coja desprevenidos.

La diputada no se corta: «Tienen tres semanas para dejar de confundir a la ciudadanía». Su denuncia va dirigida al relato que, a su juicio, han construido Junts y PP: que la congelación afecta al pequeño propietario de cuatro pisos. «Mentira. No era verdad en enero y no lo es ahora. Han tenido que mentir para justificar su 'no'».

El consejo de ministros, guerra interna incluida

El consejo de ministros, guerra interna incluida

La aprobación del decreto no fue un paseo. En el seno del Ejecutivo hubo ministros que dudaron de entrar en un Consejo que no incluía todas las exigencias de Sumar. Vidal lo justifica: «Plantarse es legítimo cuando se defienden los derechos de quienes nos votaron». Y deja una advertencia para la próxima vez: «Nos plantamos una vez y lo volveremos a hacer una y veinticinco». Porque, dice, «subir salarios y pensiones no sirve de nada si no se toca el mercado de la vivienda».

Al PP le llega también la reprimenda. «Si realmente creyeran sus propias provocaciones, habrían votado a favor del escudo social». Ironiza sobre la supuesta «copia» de medidas que atribuyen al Gobierno: «Fue su abstención la que lo dejó pasar. Tumban en enero y luego dicen que vamos tarde».

Presupuestos o no, la legislatura no se entrega

Presupuestos o no, la legislatura no se entrega

Vidal admite que la aritmética es «complicada», pero descarta un adelanto electoral. «Llevaremos los Presupuestos al Congreso aunque sepamos que puede que no salgan. Quien los tumbe que dé las explicaciones». Su apuesta: agotar la legislatura «hasta el último minuto». Porque, sentencia, «esta es la responsabilidad de la época: no rendirse ante la derecha que bloquea».