Vientos huracanados azotan cataluña: heridos, interrupciones y alertas
Un temporal de viento de fuerza excepcional ha dejado al menos 8 personas heridas en Cataluña este domingo, con rachas que superaron los 160 km/h en algunas zonas del norte de Barcelona y Girona. La situación, que se suma a un segundo episodio similar en las últimas dos semanas, ha provocado la suspensión de servicios ferroviarios y la cancelación de partidos de fútbol.

El viento, protagonista destructivo
Las comarcas del norte de Barcelona y Girona han sido las más afectadas por este fenómeno meteorológico, con fuertes vientos que derribaron elementos de techumbres, ramas de árboles y otros objetos, poniendo en peligro a personas que se encontraban en campings o en la vía pública. Entre los heridos, se encuentran dos menores y una mujer de 60 años, ambos alcanzados por una lona de techumbre en un camping de Camarasa (Lleida). El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha atendido a un total de ocho personas con heridas de diversa consideración, tres de ellas en estado menos grave.
La intensidad del viento ha sido alarmante. En el santuario de Queralt (Barcelona) y Portbou (Girona), se registraron rachas de hasta 168,5 km/h. El pantano de Dàrnius (Girona) alcanzó los 141,5 km/h, mientras que en Puig Sesolles (Montseny, Barcelona) el viento sopló a 132 km/h. Estas velocidades, clasificadas como excepcionales, han ocasionado daños materiales y han afectado a la movilidad.
Renfe suspendió durante gran parte del día los servicios de los Rodalies R3 (entre Vic y Ripoll) y R11 (entre Figueres y Portbou) por precaución. La Federació Catalana de Futbol canceló todos los partidos de fútbol y fútbol sala en varias comarcas, incluyendo Alt Empordà, Berguedà y Girona, ante el riesgo para la seguridad de los asistentes y jugadores. La conexión marítima entre Barcelona y Menorca también se vio interrumpida.
Meteocat pronostica que el episodio de viento se prolongará hasta las 20:00 horas de este domingo, aunque con menor intensidad. El lunes, martes y miércoles se esperan vientos del norte fuertes en el Pirineo, el tercio sur y el Empordà, mientras que la nieve y el temporal marítimo persistirán en la costa norte. La cifra habla por sí sola: la fuerza del viento reitera la vulnerabilidad de infraestructuras y personas ante la naturaleza.
El temporal, un recordatorio de la fragilidad de nuestra relación con el entorno, deja tras de sí la promesa de reparaciones y la certeza de que la adaptación al cambio climático es una necesidad urgente.