Villarreal visita girona con pleno histórico a su favor
El Villarreal llega al lunes con una estadística que pocos equipos pueden presumir en Montilivi: cinco visitas en Primera División, cinco victorias. El conjunto amarillo de Marcelino se planta en Girona en la trigésima jornada de LaLiga con ese bagaje intacto y con el recuerdo fresco de la última vez que pisó ese césped, el 10 de mayo de 2025, cuando un gol en el minuto 89 salvó el quinto puesto y abrió la puerta de la Champions League.
El gol de etta eyong que valió una clasificación europea
Cuatro minutos. Eso fue lo que necesitó el camerunés Etta Eyong para decidir el partido la temporada pasada. Salió al terreno de juego en el 85 y cabeceó a centro de Alfonso Pedraza en el 89. Frío, preciso, definitivo. El Villarreal había dominado la primera mitad sin traducir esa superioridad en goles, y el Girona de Míchel, entonces decimoquinto con 38 puntos, aguantó hasta que ya no pudo. El marcador final, 0-1, no refleja del todo lo que ocurrió sobre el césped, pero sí lo que importaba: tres jornadas para el final, el quinto puesto retenido y la Liga Europa ya en el bolsillo.

Un precedente que incomoda aún más al girona actual
La historia entre ambos equipos en Montilivi tiene otro capítulo que merece atención. Hace dos temporadas, el Villarreal ganó en Girona siendo el único visitante capaz de hacerlo esa campaña junto al campeón Real Madrid. Lo hizo con un tanto de Bertrand Traoré al inicio de la segunda parte. No fue casualidad; fue el patrón de un equipo que sabe leer ese estadio mejor que nadie.
El once que jugó aquella tarde de mayo de 2025 en Girona da una idea del nivel al que operaba el equipo castellonense: Luiz Junior bajo palos, Juan Foyth y Logan Costa en el centro de la zaga, Alex Baena y Yéremy Pino en las bandas, y Nicolas Pépé como referencia ofensiva antes de ser sustituido. Por el lado local, el Girona alineó a Gazzaniga; Arnau Martínez, David López, Krejci, Daley Blind; Iván Martín, Arthur, Herrera; Tsygankov, Stuani y Portu. Un bloque que no encontró respuesta al zarpazo final del submarino amarillo.
Cinco de cinco. La cifra habla por sí sola, y el Villarreal llega al lunes sabiendo que Montilivi, para ellos, nunca ha sido una fortaleza ajena.