Vivo desembarca con un reloj que promete 25 días sin cargar y una cámara telescópica de 200 mm

La guerra de la muñeca y del bolsillo se recrudece: Vivo ha aterrizado en España con un reloj que aguanta casi un mes encendido y un móvil que convierte la luna en un selfie. El Watch GT 2 y el X300 FE llegan acompañados de la inteligencia de Google Gemini, un socio que hasta hace dos años pareía impensable en la estrategia de una marca china.

El reloj que no pide vacaciones

Mientras Apple insiste en cargar su Watch cada noche, Vivo ha decidido jugar la carta de la resistencia: 25 días de autonomía en modo Bluetooth. La batería de 6.500 mAh se disfraza de aluminio pulido y se esconde bajo una pantalla AMOLED de 2,07 pulgadas que alcanza los 2.400 nits, suficiente para leer un mensaje bajo el sol de Sevilla sin arrugar el entrecejo. El truco no es solo el tamaño del acumulador, sino el Blue OS, un sistema operativo propio que apaga píxeles antes que promesas.

La inteligencia artificial no se queda en el gesto de responder «buenos días» a tu muñeca. Gemini traduce al vuelo una llamada en italiano, resume la charla de WhatsApp y avisa si tu pulso se dispara después de un café. Vivo ha logrado lo que parecía un guiño imposible: que el reloj funcione con iPhone y rastree los ciclos de salud de iOS sin que Tim Cook ponga el grito en el cielo.

Un móvil que lleva la luna en el bolsillo

Un móvil que lleva la luna en el bolsillo

El X300 FE es la versión «lite» que no humilla al usuario. Mantiene el sensor ZEISS de 50 MP con estabilización OIS, añade un teleobjetivo también de 50 MP y un extensor que alcanza los 200 mm: desde la grada de un estadio se puede distinguir si el árbitro lleva anillo de casado. El Snapdragon 8 Gen 5 se encarga de que el cálculo de la profundidad no parezca un sudoku y la pantalla LTPO se adapte de 1 a 120 Hz para ahorrar cada miliamperio.

El precio sigue siendo el gran secreto que Vivo guardará hasta el 29 de abril, pero la marca ya ha soltado el anzuelo: quien reserve el teléfono entre el 30 de marzo y el 28 de abril se llevará el Watch GT 2 de regalo. MediaMarkt y la web oficial se reparten el papel de caja registradora.

La jugada de Vivo no es solo tecnológica: es geopolítica. En un momento en que Washington estudia nuevos aranceles a los chips chinos, la compañía coloca a Google como copiloto y firma con ZEISS para apuntalar credibilidad europea. La batalla ya no es por megapíxeles, sino por quien consigue que su reloj siga vivo cuando el rival ya busca un cargador. La cifra habla por sí sola: 25 días de batería son casi tres semanas de ventaja sobre la competencia. En el mosaico de historias entrelazadas que conforma la guerra tecnológica, Vivo acaba de colocar una pieza que no planea moverse de la muñeca occidental.