Washington guarda en el cajón el plan que moscú dice tener para ucrania

Moscú acusa a la Casa Blanca de congelar sus propias propuestas de paz para Ucrania mientras la artillería sigue rugiendo en el este. El asesor presidencial Yuri Ushakov asegura que EE. UU. envió «ideas útiles» que, meses después, siguen sin traducirse en cese del fuego.

El manual de alaska que nadie cumple

El manual de alaska que nadie cumple

Según Ushakov, el punto de partida fue una reunión secreta entre delegaciones rusas y estadounidenses en Alaska el año pasado. Allí se habrían cerrado acuerdos de bajo perfil —nunca firmados en público— que ahora Moscú reclama como condición imprescindible para retomar las negociaciones. Washington, dicen en el Kremlin, «no ejerce la presión mínima sobre Kiev» para que los acepte.

El detalle que nadie menciona: las conversaciones formales de paz están muertas desde que EE. UU. se desplazó a Medio Oriente. Ucrania y Rusia se culpan mutuamente del estancamiento, pero fuentes diplomáticas europeas admiten que la mediación estadounidense se volvió esporádica después de octubre, cuando la atención de la Casa Blanca se fijó en Israel y Gaza.

En la práctica, el conflicto ha vuelto a su fase de túnel militar: avances graduales, contraofensivas localizadas y negociaciones de salón que se limitan a intercambios de prisioneros. Moscú quiere que Washington reactive el canal Alaska; Kiev, por ahora, no mordió el anzuelo.

El resultado: los documentos duermen en un cajón mientras los fusiles hablan. Y la posibilidad de un alto el fuego antes del verano se aleja otro día con cada carta sin respuesta.