Wendy sulca llora a manolo rojas y pide perdón por un post que lo bautizó ‘monólogo’
Lima despedía a manolo rojas entre aplausos y bandera peruana cuando Wendy Sulca estrelló su propio homenaje contra la ortografía. Un dedo errante tecleó ‘Monólogo’ en lugar de Manolo, y una escena de su muerte ficticia —la que ambos grabaron para una serie— se convirtió en la despedida real que nadie pidió. El video duró minutos en la red; el escándalo, horas.
El error que nadie quería en el momento que todos lloraban
El 28 de marzo, mientras el féretro de Rojas recorría el Gran Teatro Nacional envuelto en la bandera, el móvil de Sulca vibraba con insultos. El tuitero promedio no entendía cómo se puede confundir el nombre de alguien que, justo la noche anterior, había muerto de un infarto a los 63 años en su casa de La Victoria. La respuesta llegó en segundo plano: “Fue un miembro de mi equipo”, escribió ella, y la frase se volvió mayor culpa que la errata.
La cantante borró el post, pero los capturas ya corrían. En la imagen se veía a Manolo tendido, teatralmente muerto, con el maquillaje de una grabación que jamás pretendió ser epitafio. El algoritmo, sin embargo, no distingue entre ficción y luto. Lo que distingió la gente fue la firma al pie: “Wendy Sulca”.

Cuando el humorista ya no puede reírse del error ajeno
En Huaral, su pueblo, lo esperaban con cajón de cerveza y cumbia. En Lima, Jorge Benavides lloró frente al ataúd y recordó la primera vez que Rojas lo parodió sin pedir permiso. Nadie, ni siquiera los cómicos más irónicos, encontró gracia al ver el nombre de su compañero convertido en chiste involuntario. La familia pidió respeto; Wendy pidió perdón. Entre ambos reclamos quedó la lección: las redes no perdonan la ligereza cuando el reloj biológico del humorista se detiene.
El entierro terminó en Campo Fe, Huachipa, con flores blancas y el olor a tierra húmeda que dejan los cementerios en abril. Allí, un allegado susurró: “Manolo se habría reído de la errata, pero no de la fecha”. La frase se quedó colgando, como los aplausos que aún retumban en YouTube cada vez que alguien sube el video del cortejo fúnebre.
Wendy Sulca sigue con su gira. Su equipo revisa dos veces cada tuit antes de publicar. manolo rojas ya no puede hacer chistes, pero su nombre —bien escrito— sigue siendo el chiste más grande del país. Y en algún servidor queda guardado el post que lo bautizó ‘Monólogo’, un monumento digital al dedo que se resbala cuando el corazón se para.
