Zelenski busca apoyo en siria: ¿nuevo frente en la guerra?
En una jugada geopolítica inesperada, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, ha aterrizado en Damasco, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, para reunirse con el líder sirio Ahmed al-Sharaa. Una visita que, más allá de la cooperación bilateral, arroja luz sobre la creciente complejidad de la guerra en Ucrania y su impacto en Oriente Medio.
El mar negro en la mira: tensiones con turquía
La reciente escalada de tensiones en el Mar Negro, con ataques a petroleros que transportan crudo ruso, ha puesto a Turquía en una posición delicada. Ankara, mediador tradicional en el conflicto, ha expresado su preocupación por la “estabilidad del suministro energético” y ha instado a la calma, pero la situación se agrava con cada explosión. El último incidente, el ataque al petrolero Altura el pasado 26 de marzo, dejó al buque incapacitado y fondeado cerca de Estambul, generando inquietud en la región.
La reunión con Recep Tayyip Erdogan, en la que el mandatario turco insistió en la importancia de la navegación segura en el Mar Negro, revela la presión que soporta Ankara para evitar una escalada que afecte su economía y su posición en la región. Erdogan ha reiterado su disposición a acoger negociaciones entre Rusia y Ucrania, pero las acciones de Kiev en el Mar Negro complican el panorama.

Siria: ¿un nuevo aliado para ucrania?
Pero la visita a Siria es el movimiento más intrigante. Zelenski busca, según fuentes cercanas, apoyo logístico y posiblemente, una vía de presión sobre Rusia a través de un régimen que Moscú considera un aliado estratégico. La cooperación en materia de seguridad, incluyendo el intercambio de conocimientos y tecnología, es uno de los puntos clave de la agenda, tal y como confirmó el propio Zelensky en su cuenta de X.
La situación en Siria, devastada por años de guerra civil y con una fuerte presencia rusa, no es precisamente un terreno fértil para la diplomacia ucraniana. Sin embargo, el desesperado intento de Kiev por ampliar su red de apoyo internacional, en un momento en que el flujo de armamento occidental se ha ralentizado, impulsa a Zelensky a explorar todas las opciones, incluso las más arriesgadas. La promesa turca de aumentar el comercio bilateral con Ucrania, si bien bienvenida, palidece en comparación con la necesidad urgente de asegurar nuevas fuentes de financiación y armamento.
La guerra en Ucrania, lejos de limitarse a las fronteras del país, se extiende como una onda expansiva, reconfigurando las alianzas y los equilibrios de poder en Oriente Medio. La visita de Zelensky a Damasco es un síntoma más de esta compleja dinámica, un recordatorio de que el conflicto, en su quinta luna, sigue lejos de alcanzar un final previsible.

Gas y geopolítica: la energía como arma
Además de la seguridad, la conversación entre Zelensky y Erdogan abordó la posibilidad de desarrollar conjuntamente proyectos para la infraestructura del gas y la exploración de yacimientos. La dependencia energética de Europa y la creciente importancia de los combustibles fósiles hacen de este tema un punto clave en la estrategia de ambos países. La energía, una vez más, se erige como un arma en el tablero geopolítico.
La apuesta de Ucrania por diversificar sus relaciones en Oriente Medio, lejos de ser una estrategia a corto plazo, podría sentar las bases para una nueva arquitectura de seguridad en la región, siempre y cuando Kiev logre navegar por las turbulentas aguas de la política siria y turca. El desafío es inmenso, pero la supervivencia de Ucrania podría depender de ello.
