Zelenski recorre el golfo mientras oriente medio arde
Amán fue este domingo la última parada de una gira que nadie hubiera imaginado hace tres años. Volodímir Zelenski se sentó frente al rey Abdalá II de Jordania para hablar de guerra, de soberanía y de un Oriente Medio que acumula demasiados frentes abiertos al mismo tiempo. El encuentro, breve en el protocolo y denso en el fondo, confirma que el presidente ucraniano ya no busca solo apoyo en las capitales occidentales.
Un monarca que condena a irán con nombre propio
Abdalá II no se anduvo con eufemismos. Según la televisión oficial jordana Al Mamlaka, el rey reiteró su condena a los ataques iranís contra el reino hachemita y contra otros Estados árabes de la región. No es retórica diplomática vacía: Jordania interceptó drones y misiles iraníes en su propio espacio aéreo en abril de 2024, y la tensión no ha bajado desde entonces.
El monarca advirtió también de algo que los mercados ya saben pero los gobiernos tardan en admitir: prolongar el conflicto encarece el mundo. El coste económico de la inestabilidad regional se traslada en cadena, desde el precio del petróleo hasta el coste del trigo, y Jordania, un país sin hidrocarburos propios, lo sufre antes que nadie.

Lo que zelenski fue a buscar a amán
La reunión no fue solo una foto. Asistieron el vicepremier y canciller Ayman Safadi y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el mayor general Yousef Ahmed al Huneiti. Esa presencia militar en la sala no es decorativa. Jordania y Ucrania hablaron de relaciones bilaterales y de vías para fortalecer su cooperación, aunque los detalles concretos no trascendieron.
Zelenski, por su parte, condenó los ataques contra Jordania y subrayó la necesidad de restablecer la estabilidad en la región. Una postura que, viniendo del líder de un país en guerra desde hace más de tres años, tiene un peso específico distinto al de cualquier otro jefe de Estado.
Tres días, tres países, tres acuerdos de defensa
La escala en Amán fue el punto final de una gira árabe sin precedentes. El viernes, Zelenski estuvo en Arabia Saudí con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán. El sábado, en Abu Dabi con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, y después en Doha con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani. En esos tres países firmó acuerdos de cooperación en seguridad y defensa.
Que un líder europeo en guerra active sea el primer occidental en viajar al Golfo Pérsico en plena campaña de ataques iraníes dice mucho sobre cómo ha cambiado la geografía política de este conflicto. Kyiv ya no espera que el mundo venga a ella. Sale a buscarlo.
